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Como trabajar con formatos de cadenas de texto en Python 3

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Hemos escrito y referenciado -bastante- sobre cómo trabajar bajo la linea de comandos en GNU/Linux y para trabajar con Python de esta manera muchas veces debemos presentar los datos y resultados de una manera agradable a la vista. Para ello echaremos mano de unos comando que vienen por defecto en Python 3.5.2 , la versión que usamos a la fecha. Hagamos pues, ¡manos a la obra!

Introducción.

En el lenguaje de programación Python (y esto es un brevísimo repaso) las cadenas de texto deben ser contenidas o encerradas entre comillas simples o comillas dobles, con apertura y cierre correspondiente y por pares, y dichas comillas no serán mostradas por pantalla al ordenar imprimirlas, veamos el ejemplo:

'¡Hola! ¿cómo están?'
"Nosotros bien, ¿y ustedes?"

Hasta aquí no necesita mayor explicación, ustedes decidirán cuáles pares de comillas utilizar, a su gusto y elección pero eso sí, tratemos de ser constantes en su uso, si son simples o dobles. Para este tutorial utilizaremos comillas simples y nuestra balanza se inclina hacia allá porque al uno introducir una cadena de texto entrecomillada doble y presionar intro en el shell de Python por pantalla nos mostrará la misma cadena pero con comilla simples, un detalle a observar. Pero para poder mostrar estas cadenas de caracteres en un guión o script debemos utilizar el comando print() y dentro del par de paréntesis introduciremos dichas cadenas de texto:

print('¡Hola! ¿cómo están?')
print("Nosotros bien, ¿y ustedes?")

Y el resultado por pantalla será la cadena de texto sin comilla alguna.

Concatenado de cadenas de texto.

Si queremos imprimir en una sola línea de texto dos cadenas, debemos usar el símbolo de suma “+” pero en este caso simplemente nos muestra la primera cadena y luego la segunda (podemos incluir en las mismas espacios para separar las palabras):

print('Simón ' + 'José ' + 'Antonio ' + 'de la Santísima Trinidad ' + 'Bolívar y Palacios')

Ahora analizamos que aunque usemos el símbolo de la suma no quiere decir que podemos pasar cualquier número para que sea interpretado como texto, el siguiente comando producirá un error y el segundo es el que debemos utilizar:

print('Simón Bolívar nació en el año ' + 1783)
print('Simón Bolívar nació en el año ' + '1783')

Nótese que hemos encerrado el número entre comillas para que sea considerado una cadena de texto, en el lenguaje Python nos atreveríamos a decir que los datos deber ser explícitos, el lenguaje es estricto en su manipulación (si son caracteres, caracteres serán siempre, si son números igualmente, más adelante profundizaremos en esto).

Repetición de cadenas de texto.

Muchas veces necesitamos repetir uno o más caracteres varias veces, especialmente con propósitos decorativos. Esto es importante en el caso de las licencias de software donde se muchas veces se utiliza el signo de igualdad ‘=’ para encerrar los títulos de la misma. Así como usamos el símbolo de suma ahora utilizaremos el signo de multiplición en programación que es el asteristo ‘*’ (la equis la utilizamos para los humanos, como por ejemplo para representar las tablas de multiplicación). Para ello encerramos entre comillas el texto deseado y seguido de un asterisco y luego un número que representa las veces que repetiremos el caracter o caracteres:

print('='*40)
print('+-'*40)

Almacenando cadenas de texto en variables.

Pues bien, si en nuestro programa vamos a repetir muchas veces una frase pues lo mejor es almacenarla en una variable para mostrarla donde la necesitemos y escribirla una sola vez al principio del software que desarrollemos:

gracias = '¡Muchas gracias por su colaboración!'

Y una vez la tengamos declarada podemos imprimirla con el famoso comando print() -en Python 3 los paréntesis son obligatorios-:

print(gracias)

Reutilizando el último resultado.

Gracias al sr. Juan J. Merelo Guervós quien amablemente publica por Twitter una presentación sobre Python, nos enteramos del uso de el guion bajo “_” para utilizar el último valor que hayamos presentado por la consola interactiva de Python teneindo cuidado de darle el tratamiento adecuado al valor: si es texto, número, etcétera y valga para que aplique a las combinaciones posibles, echad un ojo al siguiente ejemplo:

Uso del guion bajo como almacen del último resultado en consola Python
Uso del guion bajo como almacen del último resultado en consola Python

Comillas y apóstrofos.

Sí, así como lo leen APÓSTROFOS y no , es común caer en este error, pero ese es el nombre correcto: apóstrofos (tal vez influye en errar el como se escribe en inglés: “apostrophes”). Lo cierto del caso es que en castellano no tenemos mayor problema en la escritura, más en el habla coloquial vaya sí que usamos la “contractura” de la palabra (elisión le dice la Real Academia Española), un caso muy común: “para allá” lo pronunciamos “pa’llá”. Como véis igual hacemos en Python, solo que esta vez rompemos la regla de utilizar comillas simples porque de lo contrario se produce un error si escribimos ‘pa’llá’ pues la comilla simple en el medio de la frase indica que allí termina la cadena de texto (si queréis ver algo más avanzado, por favor leed nuestro otro tutorial sobre el tema). Algunos nombres que vienen del idioma portugués también utilizan el apóstrofo, como por ejemplo el apellido “D’acosta”, y si lidiamos con eso debemos usar distintos tipos de comillas, tengamos precaución con esto al momento de programar.

Si necesitamos mostrar las comillas en sí mismas pues las encerramos debidamente de forma anidada, ejemplo:

print('Sí, eso fue lo que ella dijo:"Hacia el sur"')

Líneas múltiples.

Si pretendemos mostrar varias líneas podemos almacenar dichas líneas encerrandolas entre comillas triples (sencillas o dobles, según necesitemos o queramos):

agua = '''El agua está compuesta de:
-Oxígeno
-Hidrógeno'''
print(agua)

Caracteres de escape.

Con el caracter de escape barra invertida “\” podemos escribir nuestro apóstrofo encerrado entre comillas simples de la siguiente manera:

print('El ciudadano Pedro D\'acosta.')

Como pueden observar le indicamos a Python que tome el caracter que está a la derecha de la barra invertida como caracter en sí mismo y que no lo tome como un caracter especial para el lenguaje (en este caso como delimitador de cadena de texto).

También podemos usar dicho caracter de escape con la comilla doble:

print("Vendedme un tubo de 2\" de diámetro.")
# El siguiente comando también hará el mismo trabajo:
print('Vendedme un tubo de 2" de diámetro.')

En Python si una línea comienza con el símbolo numeral “#”, todo lo que esté hacia la derecha hasta el retorno de carro será considerado comentario -sirve para documentar nuestro código para futuras generaciones-.

Además, si el caracter que le agregamos a la derecha NO es un caracter especial (por ejemplo, la letra “n”) nos permitirá “quebrar” o insertar un retorno de carro en una sola línea:

print('Línea 1\nLínea 2')

Y con la barra invertida y la letra “t” podremos presentar por pantalla la composición química del agua del ejemplo anterior pero numerada y tabulada:

agua = 'El agua está compuesta de:\n1\tátomo de Oxígeno\n2\tátomos de Hidrógeno'
print(agua)

Y para imprimir la barra invertida…

Y si necesitamos imprimir la barra invertida por pantalla con el comando print() debemos anteceder la letra “r” justo antes de la cadena de texto:

print(r'El agua está compuesta de:\n1\tátomo de Oxígeno\n2\tátomos de Hidrógeno') 

Formateando cadenas de texto con marcadores de posición.

Así como utilizamos el comando print() en este caso utilizaremos otro comando intrínseco en Python: format(). En lenguaje Python podemos “heredar” o “unir” a una variable una función -es por ello que dicen y comentan que es un lenguaje de programación avanzado-: por medio del punto “.” unimos primero la variable y luego la función format() auxilíandonos con un par de corchetes “{}” -marcador de posición- que le indicará a dicha función dónde colocar el valor que necesitemos. Vayamos de la teoría a la práctica:

print('Venezuela tiene {} estados.'.format(24))

Y veremos por pantalla lo siguiente:

Venezuela tiene 24 estados.

Tal como lo presentamos es poco útil en verdad, pero vayamos un poco más allá: en Venezuela el ahora estado Amazonas antes era un territorio federal, así que el número de estados a lo largo del tiempo será algo que puede variar. Asimismo muchos países están divididos por estados (otros por comunas como Chile, otros por cantones como Suiza, etcétera). Veamos el siguiente código:

pais = "Venezuela"
estados = 24
print(pais + ' tiene {} estados.'.format(estados))

Ahora tiene más sentido ya que dichas variables ‘pais’ -sin acento, así se acostumbra escribir los nombres de variables- y ‘estados’ podrían ser llenados, por ejemplo, desde los valores almacenados en una base de datos con varios países y sus respectivas cantidades de estados y podremos hacer un ciclo para mostrarlos a todos. Lo que incluiremos entre corchetes no necesariamente debe ser un número, también puede ser otra cadena de texto como veremos a continuación.

Formateando cadenas de texto con varios marcadores de posición.

Continuando con el ejemplo anterior, es posible reescribirlo de la siguiente manera:

pais = "Venezuela"
estados = 24
print('{} tiene {} estados.'.format(pais, estados))

Siempre hay que tener en cuenta el colocar las variables a insertar en el mismo orden que van de izquierda a derecha según los marcadores de posición, esto es así porque dentro de los corchetes no hemos insertado aún órdenes especiales; por lo tanto lo siguiente NO mostrará correctamente la información:

pais = ''Venezuela'
estados = 24
print('{} tiene {} estados.'.format(estados, pais))

Para corregir lo anterior debemos colocar el número correspondiente (comenzando desde cero) a la enumeración de elementos -valga la redundancia-. Es decir que lo que insertemos dentro de los paréntesis del comando format -separados por comas- automáticamente tomará el primer elemento el índice cero, el segundo, uno y así sucesivamente:

pais = "Venezuela"
estados = 24
print('{1} tiene {0} estados.'.format(estados, pais))

Podremos escribir muchos más elementos que la cantidad de marcadores de posición -corchetes {}- pero no menos, porque produce un error; veamos el próximo modelo:

pais = "Venezuela"
print('{} tiene {} estados.'.format(pais))

Allí tenemos dos marcadores de posición pero una sola variable (podemos complicar el ejercicio con muchos más elementos, pero trabajar con 2 ó 3 elementos ilustra bien lo que queremos enseñar). Igualmente, si a los marcadores de posición le insertamos índices que no existen, pues también nos arroja error:

pais = "Venezuela"
estados = 24
print('{1} tiene {2} estados.'.format(estados, pais))

Tal como les indicamos, se debe enumerar desde cero, es así que el elemento 2 no existe ni está declarada dicha variable (está fuera de rango, produce error).

Si se nos hace difícil el trabajar con base cero, también Python nos permite colocarles nombres clave a las variables abramos nuestra mente a los llamados alias:

pais = "Venezuela"
estados = 24
print('{uno} tiene {dos} estados.'.format(uno = estados, dos = pais))

Si analizamos bien, en realidad estamos llamando a la variable “pais” con el alias “uno” y “estados” con el alias “dos”, lo cual nos muestra lo poderoso que es el lenguaje Python.

Pasando los formatos específicos.

Hasta ahora hemos utilizado los marcadores de posición vacios o con un índice o alias pero podemos ir más allá. Por medio de los dos puntos “:” nos permite separar el índice o alias del formato con que queramos presentar las variables. Para ilustrar imaginemos que tenemos una lista de países pero sus nombres, desde luego, no tienen el mismo número de caracteres. Si queremos mostrarlos de una manera muy ordenada nos fijaremos cual tiene la cifra más larga y asi dejaremos sufiente espacio para los otros más cortos. Hagamos un sencillo listado de 3 países hartos conocidos por nosotros los venezolanos:

pais = ("Colombia", "Chile", "Venezuela")
division = ("departamentos", "comunas", "estados")

Con estas declaraciones le estamos indicando a Python que nos haga una matriz (ellos lo llaman “tupla”, una palabra no reconocida por la RAE) de 1 fila y 3 columnas para la variable “pais” e igualmente para la variable “division”. Fijaos que el más largo es Venezuela con 9 letras y le sumaremos uno más para separar del resto de la oración con un espacio; haremos uso de un ciclo for:

for k in range(0,3):
  print("{0:10} está dividido políticamente en {1}.".format(pais[k], division[k]))

Ya os dijimos que las numeraciones arrancan desde cero, pero es conveniente aclarar que la variable “k” es evaluada por Python al inicio del ciclo, por eso debemos agregarle uno más a nuestros índices de matriz.  Veremos la siguiente salida por pantalla:

Colombia  está dividido políticamente en departamentos.
Chile     está dividido políticamente en comunas.
Venezuela está dividido políticamente en estados.

¡Qué práctico! Lo más interesante es que podemos alinear las variables al centro o a la derecha (por defecto alinea a la izquierda) si le colocamos el signo “^” o “<” para la alineación a la izquierda o “>” para alinear a la derecha:

for k in range(0,3):
  print("{0:10} está dividido políticamente en {1}.".format(pais[k], division[k]))
 Colombia está dividido políticamente en departamentos.
    Chile está dividido políticamente en comunas.
Venezuela está dividido políticamente en estados.

Incluso podemos presentar los nombres de los países de la misma manera que uno hace al escribir los nombres de los beneficiarios en un cheque bancario: agregando asteriscos (o cualquier otro caracter) a la izquierda y derecha y centrando el nombre y agregaremos 12 “espacios” en vez de 10, probad en vuestra terminal lo siguiente (no publicamos imágenes del resultado para “forzaros” a practicar en vuestro ordenador):

for k in range(0,3):
  print("{0:*^12} está dividido políticamente en {1}.".format(pais[k], division[k]))

Tal vez con los números hallaremos la máxima utilidad al formateo de cadenas con marcadores de posición, veamos algunos de ellos.

Pasando los formatos numéricos específicos.

Muchas veces necesitamos en nuestros programas las tasas de los impuestos que recauda el Estado para el buen funcionamiento de la República. En Venezuela el ente encargado es el Servicio Nacional Integrado de Administración Tributaria y Aduanera (SENIAT por sus siglas) quien legalmente está facultado a publicar y hacer cumplir las variaciones en los porcentajes. El Impuesto al Valor Agregado (IVA por sus siglas) recordamos que comenzó con un 10% en 1994 (año en que fue creado el SENIAT de la mano de la Guardia Nacional quienes nos visitaron para cumplir y hacer cumplir el impuesto) y ha sufrido subidas y bajadas estando hoy en 12% -en España tenemos entendido que está en 25% al momento de escribir estas líneas-. Imaginemos que queremos informar esto a nuestros usuarios:

iva1994 = 10
iva2016 = 12
print('La tasa de impuesto del IVA en 1994 era de {:f}%'.format(iva1994))
print('Hoy en día, año 2016:{:f}%'.format(iva2016))

Como recordaremos, en el marcador de posición debemos colocar los dos puntos para separar el índice (por defecto cero porque es un solo elemento y se puede omitir) del formato numérico que deseamos presentar. En nuestra vida común los números del 0 al 100 toman especial importancia y tanto nuestra moneda y tasas se representa hasta con dos decimales a la derecha de la coma -mejor dicho, empleamos hasta la centésima parte de la unidad-. Es por esto que, si habéis practicado los comandos de arriba, notaréis que se “imprime” con seis decimales porque utilizamos el parámetro “f” -número con separador decimal flotante- y para limitar la salida a dos decimales debemos agregar “.2” al formato:

print('La tasa de impuesto del IVA en 1994 era de {:.2f}%'.format(iva1994))
print('Hoy en día, año 2016:{:.2f}%'.format(iva2016))

Ahora se ve un poco mejor, pero con el inconveniente de que nuestro separador decimal es la coma y para el mundo anglosajón es el punto (los sistemas operativos modernos lidian con esto muy bien todo el tiempo simplemente asignandole un identificador especial que tal vez sea el Unicode 2396 “” y mostrando al usuario de cada región su símbolo particular en cada salida por pantalla y/o impresora). Nota: los parámetros en la función format() deben ser en estricto orden: “{0:.2f}” es lo correcto -índice, separador, número de decimales y tipo de número, “f” para flotante-; mientras que “{0:f.2}” no funcionará.

Usando formatos de texto para presentar datos.

Una aplicación práctica de la vida real es mostrar a nuestros párvulos las tablas de multiplicar, escojamos -¡ejem!- el número 7, nuestro número de la suerte, y hagamos un programita:

for k in range(1,10):
  print('{} x {} = {}'.format(7, k, 7*k))

Como véis no representa mayor problema la salida pues el único elemento díscolo es el resultado de “7 x 1”, vamos a ampliar la tabla hasta 30 (recordad sumar uno más) y mostramos su respuesta a continuación:

for k in range(1,31):
  print('{} x {} = {}'.format(7, k, 7*k))
7 x 1 = 7
7 x 2 = 14
7 x 3 = 21
7 x 4 = 28
7 x 5 = 35
7 x 6 = 42
7 x 7 = 49
7 x 8 = 56
7 x 9 = 63
7 x 10 = 70
7 x 11 = 77
7 x 12 = 84
7 x 13 = 91
7 x 14 = 98
7 x 15 = 105
7 x 16 = 112
7 x 17 = 119
7 x 18 = 126
7 x 19 = 133
7 x 20 = 140
7 x 21 = 147
7 x 22 = 154
7 x 23 = 161
7 x 24 = 168
7 x 25 = 175
7 x 26 = 182
7 x 27 = 189
7 x 28 = 196
7 x 29 = 203

Aquí está el meollo del asunto, a medida que los números “engordan” nuestras columnas no se presentan de manera tabulada. Para observarlo más a nuestro gusto, el de los seres humanos (imagino que las computadoras cuando gobiernen al mundo obviarán el arte por completo, privando la funcionalidad por encima de todo, pero hasta que esos días lleguen no nos preocuparemos por #Skynet) necesitamos que cada número, sin importar su valor, ocupe máximo 3 espacios o casillas, si lo queremos ver de esa manera. Para ello agregamos “{:3d]” en cada marcador de posición y listamos el resultado (en este ejemplo colocamos lo que se ve en la línea de comandos de Phyton):

Python ciclo for con marcadores de posicion para una tabla de multiplicar
Python ciclo for con marcadores de posicion para una tabla de multiplicar.

¡Mucho mejor para nosotros los obsesivos por el orden!

Formatos soportados por Python.

Como era de esperarse, hay una gran cantidad de parámetros en el comando format() y acá explicamos los hasta ahora conocidos teniendo en cuenta que hay que respetar el orden en que pasamos los parámetros, a saber son los siguientes:

  1. El índice o alias de la variable que queremos formatear, generalmente se omite ya que acostumbramos a colocarlas en el orden correspondiente, cosas de nosotros los seres humanos.
  2. Caracter separador, los dos puntos “:”.
  3. Caracter de relleno, cualquiera que se necesite (hicimos un ejemplo con un asterisco, el ejemplo de los cheques bancarios ¿lo recordáis?).
  4. Alineación (recordad el ejemplo de los países), abajo especificamos más.
  5. Signo positivo, negativo o cero (abajo aclaramos).
  6. En el caso de números en otros sistemas de numeración podemos usar “#” o “0”, de nuevo abajo explicamos mejor el asunto.
  7. Anchura del campo, un número entero de no muchas cifras ya que el ancho de pantalla generalmente es 80 caracteres en remembranza de los antiguos monitores monocromáticos.
  8. Opción de agrupamiento: aquí si que hay mucha tela que cortar, mirad el punto 8 que lo hacemos muy detalladamente.
  9. Precisión: en el caso de las tasas de impuesto usamos 2 decimales, pero podemos usar los que necesitemos, lo único que no explicamos es que esta función redondea hacia arriba (si es mayor o igual a 5) o hacia abajo según el primer decimal fuera del alcance de precisión.
  10. Tipo de dato: lo más importante queda de último, ya que podemos indicarle explícitamente qué tipo de datos pasamos e incluso que conversión hacemos, leed el punto 10 en detalle.

Los puntos 1 y 2 ya los hemos explicado muy bien, veamos los siguientes.

3.-Caracter de relleno.

Cualquier caracter INCLUSO los caracteres especiales no presentan ningún problema, recordad que lo TODO lo que está en el marcador de posición “{}” Python los considera parámetros, no comandos especiales; haced la prueba colocando comillas simples, dobles, barra y barra invertida y os lo mostrará sin problema alguno.

4.-Alineación de caracteres.

  • “<“: alinea a la izquierda, generalmente se omite ya que es la opción por defecto en la mayoría de los objetos.
  • “^”: alinea al centro del espacio disponible.
  • “>”: alinea a la derecha.
  • “=”: solamente para formatos numéricos que presentan signo, por ejemplo “+000000120”, rara vez se utiliza.

5.-Signo numérico.

  • “+”, “-” y ” “: si necesitamos colocarle signo a nuestro resultado usamos el signo de suma o de resta, o simplemente dejamos un solo espacio en blanco reservado para el signo, si es negativo se muestra sino coloca un espacio en blanco.

6.-Forma alterna para la conversión.

El utilizar “#” o “0” nos hes tremendamente útil si hacemos conversiones a otros sistemas de numeración (binarios, por ejemplo), mirad el punto 10.

7.-Anchura del campo.

Ya dijimos que está limitado por nuestra noció de estética pero en realidad si le pasamos un valor muy alto pues simplemente Python lo mostrará en tantas líneas como necesite, una abajo de la otra, dando al traste cualquier tipo de formato que deseemos, cuidadito con esta cifra.

8.-Opción de agrupamiento.

¿Recuerdan que hablamos del separador decimal y que en nuestro país es la coma? De hecho nosotros usamos el punto como separador de miles y esto trae muchas veces un dolor de cabeza para el mundo de la banca y negocios. Acá os mostramos cómo lo maneja Ubuntu 16.04:

Formato regional en Ubuntu 16.04
Formato regional en Ubuntu 16.04

Pues acá va que Python se empeña en utilizar el punto como separador decimal y la coma como separador de miles a pesar de nosotros tener nuestra configuración regional como corresponde. Es por ello que en la PEP378 le buscan una solución al asunto haciendo uso de un comando y un artilugio: cambiamos las comas “,” que separan los miles en formato anglosajón por guiones bajos “_”, luego cambiamos el punto “.” que es separador decimal en formato anglosajón por una coma “,” y finalmente cambiamos los guiones bajos “_” por puntos “.” ¿complicado en idioma castellano? Veamos como se escribe en lenguaje Python:

monto = 1234567.89
print('Su saldo bancario es Bs.' + '{:,}'.format(monto).replace(",","_").replace(".", ",").replace("_","."))

El comando clave es replace(,) y nótese que hemos dejado el símbolo de “Bs.” fuera del valor numérico para que ese punto no sea sustituido por una coma y nuestro trabajo se ve plasmado así:

Representación correcta de Python de los formatos numéricos para Venezuela
Representación correcta de Python de los formatos numéricos para Venezuela.

¿Complicado? Pues aún no hemos comenzado a programar de verdad, ja ja ja 😉

En realidad nuestros amigos que desarrollan Python de manera desinteresada (monetariamente hablando) se han compadecido de nuestro predicamento porque, al menos nos han permitido el parámetro de la coma “,” como separador de miles, de parte de nosotros está comenzar a programar nuestras propias utilerías y “subirlas” a GitHub para que estén disponibles de manera pública por medio del Software Libre. Como ustedes ya imaginarán ya otros colegas habrán pasado por esto y en la internet habrá una solución ya realizada, lo que hay es que buscarla o sino hacerla nosotros mismos.

10.-Tipos de datos (y conversiones).

Pues ya va finalizando nuestra clase del día, lo último y tal vez más importante es que le podemos decir a Python el tipo de dato que le vamos a pasar para que nos lo represente adecuadamente e incluso podemos hacer conversiones a otros sistemas de numeración, miremos:

  • “s”: formato de cadena de texto, es el valor por omisión, eso quiere decir que es tácito y sobre entendido que lo que le pasamos al comando format() es una cadena de texto sin más; se puede omitir.
  • “b”: nos representará un número en de numeración formato binario, si le pasamos la coma como separador de agrupamiento lo hará de 4 en 4 caracteres.
  • “c”: un número entero que corresponde a un caracter ASCII, así la letra “A” es el número 34, le pasamos ese número y nos dibujará una letra “A”.
  • “d”: sistema de base decimal, si se lo pasamos en binario hace la conversión correspondiente.
  • “o”: sistema de numeración de base 8.
  • “x” y “X”: sistema de numeración de base 16 con los caracteres en mayúsculas o minúsculas para los valores por encima de nueve.
  • “n”: supuestamente para indicar que se utilize los separadores decimales y sepradores de miles segúna la configuración regional del sistema operativo del usuario (lo probamos y no funciona para nada bajo Python 3.5.2, no señor, la teoría es hermosa pero la práctica que hace nuestra experiencia ES MARAVILLOSA).

Ejemplos de conversiones:

Ejemplos de conversión a otros sitemas de numeración con el comando format().
Ejemplos de conversión a otros sitemas de numeración con el comando format().

Fuentes consultadas:

En idioma inglés:

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Ubuntu botón para hibernar.

Habilitar hibernación en Ubuntu

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No, no estamos de osos e hibernación sino de la metáfora entre el comportamiento animal y las computadoras: se trata de “dormir” a la computadora escribiendo todo lo que está en memoria RAM a un área especial en nuestro disco duro, tras lo cual podemos hasta desenchufar nuestro equipo y cuando de nuevo lo necesitemos quedaremos exactamente con los mismos programas y documentos abiertos justo donde los dejamos.

Antecedentes.

En los lejanos tiempos cuando no teníamos interfaz gráfica (podéis saber -o recordar- más en nuestros anteriores artículos sobre bash y sobre ingeniería social) pues tenía poco sentido el hablar de este proceso de hibernación. Pero es que hay más: los equipos XT tenían un simple interruptor que cortaba la energía, apagando de golpe a la computadora y perdiendo datos (ni hablaremos que los discos duros tipo IDE tenían que “parquear” el cabezal para no dañar los platos). Pero con el advenimiento de los equipos AT se incorporó más bien un botón lógico que cuando uno lo presiona el BIOS de la tarjeta madre se comunica con el sistema operativo -moderno- para entonces así poder apagar, cerrando y guardando debidamente los documentos y programas abiertos. Adicionalmente -y esto aplica a los monitores también- se les colocó una función de “dormir” lo cual hace que la máquina trabaje a una velocidad mínima a la espera de un evento determinado -pulso de tecla, movimiento de ratón, mensaje por tarjeta de red, etc.- logrando ahorrar energía. Dicha función se activa automáticamente cada cierto tiempo predeterminado y así se ahorra, a nivel mundial, de muchísima energía eléctrica.

Pero fueron las computadoras portátiles las que más se beneficiaron pues permite alargar el tiempo que trabajan con una sola carga de batería e incluso hay planes más detallados y específicos que poner a “dormir” al equipo: disminuye el brillo en pantalla, deshabilita uno o más núcleos en el CPU (ahora casi todos los equipos son doble núcleo de 64 bits), apagar la red inalámbrica, apagar el disco duro, etc.

En el caso de la hibernación es el ahorro máximo de energía: apagar el equipo para luego encenderlo muy rápidamente y justo donde estabamos trabajando, de paso ahorrando tiempo y como dijimos, se trata de escribir todo lo que está en memoria al disco duro.

¿Por qué Ubuntu no trae la opción de hibernación activada?

Pues ya saben la historia, a las computadoras se les agregó las opciones de “dormir” e “hibernar” para cumplir normas medioambientales (y ahorro en nuestros bolsillos en nuestra factura por consumo de electricidad) pero resulta ser que cada fabricante impuso sus propios “chips” integrados en las tarjetas madres para cumplir dichas funciones. Ellos, para proteger sus “secretos industriales y de manufactura”, no explican a ciencia cierta cómo funcionan y son pocos los fabricantes que se dedican a trabajar de la mano con los desarrolladores de sistemas operativos. En el caso de Ubuntu fue a partir de la versión 12.04 que tomaron la salomónica decisión de deshabilitarlo (en Debian viene por defecto activado): son pocos los hardwares que son certificados para trabajar con Ubuntu y la base de datos para llevar cuenta de ellos es gigantesca y engorrosa, un trabajo a todas luces de evitar.

¿Y qué es un hardware certificado para trabajar con Ubuntu?

Pues son ordenadores que garantizan que al hibernar no perderemos absolutamente ninguno de nuestros datos, recordemos que todos los GNU/Linux son sistemas operativos estables y confiables y no se arriesgan a perder su reputación simplemente porque la mayoría de los fabricantes de niegan a vender hardware libre (aunque esto también desaliente a las empresas que trabajen por cerificar su hardware con Ubuntu).

¿Y quienes se benefician del proceso de hibernación?

Pues obviamente los equipos de escritorio y portátiles porque las versiones Ubuntu Server para nada ahorran energía: son equipos que trabajan las 24 horas del día. No obstante el software libre nos permite sin ningún problema el convertir nuestros ordenadores de uso diario como servidores de bases de datos, servidores web, etcétera y si éste es vuestro caso pues olvidad la opción de hibernar.

Requisitos para la hibernación.

Pues antes de entrar más en detalles debemos asegurarnos no sólo que tenemos espacio libre en disco duro del mismo tamaño de nuestra memoria RAM, sino que incluso contemos con una partición de intercambio especialmente hecha para ello, y en inglés recibe el nombre “swap” (no confundir con la partición para archivos temporales). Generalmente si escogimos que nuestra distribución Linux ocupe todo nuestro disco entonces habrá particionado nuestro disco duro con los valores adecuado a nuestro hardware.

Pero si fuimos nosotros quienes decidimos los valores de partición debemos revisar, en todo caso nunca está demás consultar dichos valores así que nos arremangamos las mangas de la camisa y abrimos una venta terminal y escribimos lo siguiente:

cat /proc/swaps

Como ya sabemos el comando cat sirve para visualizar el contenido de un archivo y en GNU/Linux todo es un archivo (sin caer en el tema de systemd) y la partición de intercambio tiene su archivo que lo representa. El que consultemos un archivo, ya sea por pantalla, impresora, terminal remota, etc. no representa ningún problema para nuestro ordenador, es decir no desconfiguramos nada (lo peor que nos puede pasar es que no tengamos derecho de lectura del archivo en cuestión).

Pero si queremos ir más allá podemos usar el comando swapon el cual está disponible desde 1995 (apareció en 4.0BSD) y forma parte de las utilerías de Linux. Dicho comando ofrece opciones de reporte y la primera que usaremos es:

swapon -s

o en su versión “larga” -que nos permite memorizarla mejor-:

swapon --summary

Esta opción hace exactamente el mismo trabajo de cat que indicamos al principio y así explícitamente lo indica la ayuda de swap (tecleamos “man swap” -y podemos usar el comando man para obetener ayuda de cualquier otro comando de Linux-). Con el comando swapon también podemos activar o descativar el área de intercambio pero exige conocimientos exactos de nuestro hardware para poderlo ejecutar correctamente, recomendamos mucha precaución si se deciden a ir más allá.

Hay muchos otras muchas herramientas (mirad los enlaces consutlados para hacer esta entrada) pero con 3 creemos es más que suficiente en nuestra labor didáctica, dicho tercer comando es free que nos permite ver tanto en Gigabytes, Kilobytes o Megabytes (las letras iniciales son los parámetros del comando) de nuestra memoria física y el área de intercambio -en realidad sirve para la memoria RAM pero como están intimamente relacionadas con el área de intercambio pues se incluye en los resultados-:

free -g
free -k
free -m

Acá mostramos una captura de nuestra ventana terminal:

cat swapon free
“cat”, “swapon” y “free”.

Otra alternativa es utilizar la interfaz gráfica pulsando la tecla ALT+F2 y escribimos (en Ubuntu) “disco” y automáticamente nos listará las aplicaciones debajo de la linea de comandos -si usan Debian escriban palimpsest – y hacemos click en la utilidad de discos, verán algo parecido a esto:

Ubuntu partición de intercambio.
Ubuntu partición de intercambio.

Como vemos también nos informa del estado del disco duro, temperatura etc.

Probando si nuestro equipo es compatible con hibernación.

La manera pragmática de determinar si nuestro equipo soporta el proceso de hibernación es tener unas cuantas aplicaciones abiertas con datos sin importancia (navegador web, gedit editando una nota, algún reproductor de música) tras lo cual ejecutamos en nuestra línea de comandos lo siguiente:

sudo pm-hibernate

Al presionar la tecla intro nuestro ordenador, según la cantidad de aplicaciones abiertas, la cantidad de memoria RAM y tipo de disco duro, tomará de unos cuantos segundos hasta un minuto. Luego de que se hayan apagado todas las luces y ventiladores esperamos unos 10 segundos y procedemos a encender por su correpondiente botón.

Una vez haya arrancado de nuevo verificamos si nuestras aplicaciones de prueba están en pantalla, si suena la música, el estado de conexión de red; puede ser que parpadee la pantalla una o varias veces, movemos el ratón y observamos cuánto tarda en responder.

Si hemos llegado hasta aquí sin problemas…

Pues ¡enhorabuena! Nuestro ordenador es compatible con la hibernación ahora procederemos a habilitarlo y describiremos el proceso general pero cambiaremos los valores de acuerdo a la versión de Ubuntu que tengamos instalado:

  1. Vamos a crear un archivo llamado “com.ubuntu.enable-hibernate.pkla“.
  2. Dicho archivo lo guardaremos en la siguiente ubicación: ” /etc/polkit-1/localauthority/50-local.d
  3. Debemos hacerlo con derechos de usuario raíz o “root” con “sudo su“.
  4. Reinciamos el equipo y verificamos que nos aparezca la opción correspondiente, veremos algo como esto:
Ubuntu botón para hibernar.
Ubuntu botón para hibernar.

Si usamos Ubuntu 13 o anterior:

Procedemos a abrir una ventana terminal y ejecutamos lo siguiente:

sudo nano /etc/polkit-1/localauthority/50-local.d/com.ubuntu.enable-hibernate.pkla

y luego rellenamos con esto (sientanse libres de copiar y pegar):

[Re-enable hibernate by default]
  Identity=unix-user:*
  Action=org.freedesktop.upower.hibernate
  ResultActive=yes

Si usamos Ubuntu 14:

Deberemos rellenar el archivo con esto:

[Re-enable hibernate by default in upower]
  Identity=unix-user:*
  Action=org.freedesktop.upower.hibernate
  ResultActive=yes

[Re-enable hibernate by default in logind]
  Identity=unix-user:*
  Action=org.freedesktop.login1.hibernate;org.freedesktop.login1.hibernate-multiple-sessions
  ResultActive=yes

Si tenemos Ubuntu 16:

[Re-enable hibernate by default for login1]
 Identity=unix-user:*
 Action=org.freedesktop.login1.hibernate
 ResultActive=yes

[Re-enable hibernate for multiple users by default in logind]
 Identity=unix-user:*
 Action=org.freedesktop.login1.hibernate-multiple-sessions
 ResultActive=yes

Observaciones importantes del archivo de marras:

Advertencia imagen pequeña

Ahora que conocemos el archivo que permite la hibernación hemos de considerar lo siguiente: las lineas que comienzan por “Identity”, “Action” y “ResultActive” como bien pueden observar son las mismas para las versiones de Ubuntu lo que si que es diferente son las etiquetas que las encabezan. Es de notar también que el identado es importante para dichas líneas pues son en jerarquía “hijas” de las etiquetas. Además los nombres de las etiquetas son muy específicas para cada versión de Ubuntu, bueno cada cabeza es un mundo e imaginamos que son muchos y diferentes programadores que han trabajado sobre Ubuntu y que siempre debemos tener siempre en mente que en el campo del software libre nada está escrito sobre piedra, es decir: ¿nos molesta que cada versión de Ubuntu tenga sus diferencias particulares de una a otra según las liberan? El software libre nos permite descargar el código fuente, modificarlo y compilarlo para nuestra propia metadistribución, es decir, es el mismo Ubuntu con pequeñas variaciones (pero si dichas variaciones afectan de algún modo o manera a las aplicaciones que se ejecutan debemos compilar también dichas aplicaciones adaptadas y publicar nuestro propio repositorio para nuesta metadistribución ¿A ver quién se anima a trabajar en ello? Hay gente que conozco que lo hacen, ¡tienen mucho esfuerzo y tenacidad en sus convicciones!).

Si tenemos un ordenador portátil.

En las computadoras portátiles al cerrar su tapa, el comportamiento predeterminado es “dormir” o suspender pero podemos cambiar ese comportamiento siempre y cuando hayamos probado varias veces que la hibernación funciona correctamente:

  • Abrimos una venta terminal e introducimos lo siguiente:
sudo nano /etc/systemd/logind.conf
  • Buscamos la línea que contiene “#HandleLidSwitch=suspend” y la sustituimos por “HandleLidSwitch=hibernate” (nótese que eliminamos el caracter almohadilla y cambiamos “suspend” por “hibernate”.
  • Guardamos el archivo y reiniciamos.

¿Qué problemas podemos enfrentar?

Actualizado el jueves 10 de noviembre de 2016.

Pues pusimos a hibernar nuestro ordenador y al regresar de nuestro trabajo en la calle encendimos y nos mostraba este mensaje:

Ocurrio un error al montar /boot/efi.
Pulse S para no montar o M para una reparación manual.

Al escoger la opción “no montar” pues acepta contraseña pero al no tener acceso al disco duro pues regresa a la pantalla de inicio de sesión. Al escoger la opción de reparación manual “cae” con credenciales de “root” y al introducir:

sudo apt-get update

no se ejecuta correctamente y sugiere el comando dpkg.

Aplicamos:

sudo dpkg --configure -a

y luego el comando “reboot” tras lo cual arranca correctamente. Suponemos que como tenemos configurada las actualizaciones del sistema operativo como “descargar e instalar automáticamente” pues estaba precisamente en ese proceso cuando la pusimos a hibernar.

Agradecemos a los amables colaboradores de Ubuntu-es.org por proporcionarmos la solución, podéis leer el caso en este enlace web.

Enlaces consultados:

En idioma castellano:

En idioma inglés:

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