Tiburón limón con varias rémoras adosadas ( https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Lemonshark.jpg )

Cómo identificar gente rémora

Download PDF

Con el paso del tiempo me ha tocado trabajar con muchas personas, más de un millar, hombres y mujeres. Aunque nunca estuvieron a mi cargo directo, sí que tuve que darles órdenes explícitas en cuanto a software, hardware y sus usos se refieren, obteniendo los resultados más variopintos que puedan imaginar. No se preocupen: todos los objetivos planteados por las empresas que nos han contratado se han cumplido, lo que acá relato -y me quejo- son los lapsos de tiempo que tardaron en ser logrados. De acuerdo al diccionario deben ser catalogados como rémoras y debemos muy bien saber ser identificar a dichas personas y aislarlas a tiempo.

Tiburón limón con varias rémoras adosadas ( https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Lemonshark.jpg )
Tiburón limón con varias rémoras adosadas ( https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Lemonshark.jpg )

Detener toma de decisiones

Son los y las que insisten vehementemente en evitar la toma de atajos y apelan siempre a ceñirse estrictamente a las normas… Lo más chistoso del asunto es que la mayoría de mis clientes ni si quiera tienen manuales o normas y procedimientos redactados y publicados por la empresa. Osea, quieren hacer el trabajo según normas inexistentes.

Todo aquel o aquella que olvide el sentido común e insista en seguir procesos con todo rigor son rémoras.

Facultados a tomar decisiones

Los o las que se hayan percatado que la decisión y solución está a punto de ser aprobada y comiencen a poner en duda si estamos capacitados o si necesitamos permiso de tal o cual supervisor o incluso los dueños y dueñas de la empresa (quienes de paso fueron los que nos contrataron) son personas rémoras.

Los profetas del desastre

Una vez superado el punto anterior y puesta en marcha de la solución, los y las que tan siquiera una sola vez comiencen a advertir en supuestas -y tal vez posibles- consecuencias de la decisión tomada a los demás compañeros y compañeras de trabajo, deben ser considerados rémoras.

Reuniones de trabajo

Una reunión de trabajo no debe nunca, en ningún caso, superar los 15 minutos de conversación. Es una herramienta muy mal utilizada por las empresas, y a la gente rémora les fascinan estas tertulias. En esta sección agrupo las señales a las cuales debemos prestar mucha atención.

Alargar y extender las reuniones

Comienzan narrando de manera extensa de sus experiencias, incluyendo cuentos -a veces jocosos, para ganar simpatías de los participantes- todo ello para exponer una simple idea. Siempre afirmo que la experiencia es el nombre que la gente da a sus propios errores, pero incluirlos en una reunión de trabajo las hace irrelevantes o bien puede ser tratadas fuera de la reunión. Esa es la manera más efectiva de mitigar o inactivar dicho comportamiempo: «cuéntame mañana cuando comencemos a trabajar en el sitio» (y de seguro le escucharemos, pero sin detener nuestra labor).

Todo aquel o aquella que sea cuentero,  cuentista o «charlero» en las reuniones de trabajo deben ser considerados rémoras a la causa.

Arqueólogos con minutas

Los conoceremos porque en cuanto pueden sacan a relucir temas ya tratados y expuestos en reuniones pasadas, e incluso que ya fueron debidamente decididos y solventados. Aquel hombre o mujer que en una reunión insista en recordar y tocar temas ya pasados, que se quieran ir por la tangente, deben ser tratados como rémoras.

Proponen comités o grupos

Me remito a la historia universal, la siguiente frase es atribuida a Napoleón Bonaparte:

Por favor, lea también   Inglés conversacional

Frases de Napoleón Bonaparte - Cuando quiero que un asunto no se resuelva lo encomiendo a un comité.

Ya lo saben entonces: todo aquel o toda aquella que proponga un comité para evaluar, resolver o estudiar algún asunto, debe ser considerada una rémora. Si el o la que propone que el comité tenga seis personas o más márquenlo de manera indeleble como una soberana rémora.

Pesimismo contagioso

Una de las peores rémoras es cargar el ambiente de trabajo con pesimismo y diseminar dicho pensamiento: trabajadores y trabajadoras infelices son la peor rémora posible. El asunto está en ¿quién tumba la moral de la gente? Ese, esa, esos y/o esas pueden ustedes apostar con seguridad de que son rémoras para nuestro proyecto.

Actitudes rémoras

  • Cuando ya le hemos dicho cómo trabajar con el hardware y el software que hemos implantado, retrasan su implementación haciendo primero los trabajos menos importantes y lo primordial siempre para el final (si es que llegan a realizarlo porque consumieron el tiempo en nimiedades). Son rémoras.
  • Para empeorar el punto anterior, en dichas tareas o trabajos menos importantes exijirán a sus compañeros y/o compañeras de trabajo la perfección, y hasta intentarán hacerlo de nuevo por el más mínimo error. Eso sí, el trabajo mal hecho de verdad, no lo tocarán ni con el pétalo de una rosa. Vamos, sin duda alguna, son rémoras.
  • Convocan reuniones de trabajo y de paso cuando estamos más ocupados (ver puntos anteriores). Son rémoras.
  • Acusan sin pruebas de que el trabajo no sirve de nada, que estamos perdiendo el tiempo. Son rémoras.
  • Aunque no está directamente relacionada con nuestra labor, pero qué casualidad que se dan por la tarea de promover empleados y/o empleadas de la nada, sin que tengan una labor destacada, pero desdeñan y entorpecen a los que hemos designado para manejar y/o adiestrar a los demás. Son rémoras.

Moraleja

Todavía queda mucho por agregar, pero esto es lo que más recuerdo de memoria, lo más fresco. A medida del paso del tiempo, unos 20 años más, le iré agregando mas cosas. Esta es una maratón, no una carrera contra reloj.

<Eso es todo, por ahora>.

Download PDF

Deja una respuesta